La Protección y el  respeto, entendido como el reconocimiento y valoración del otro, hacia los niños y niñas favorece el desarrollo de las habilidades sociales como empatía, relación afectuosa con sus pares y adultos, y resolución no violenta de conflictos.

Una cultura basada en el buen trato requiere de un trabajo colaborativo, comunicación permanente y efectiva  al interior del establecimiento de Educación Parbularia y, entre éste y las familias.

Con el fin de cautelar la existencia de ambientes de buen trato y el bienestar integral de niños y niñas, la normativa educacional señala que los establecimientos del nivel deben contar con instrumentos que regulen su convivencia, considerando las características propias de la primera infancia.

  • Contribuyen al sano desarrollo psicológico, físico y moral.
  • Favorecen al bienestar integral y aprendizaje
  • Aportan al desarrollo de la autoestima y conductas pro sociales como el trato afectuoso, la empatía, la solidaridad, el diálogo y la participación en las actividades.
  • Acompañando a niños y niñas en todo su proceso educativo.
  • Cumpliendo el Reglamento Interno y los Protocolos de Actuación.
  • Manteniendo un trato respetuoso hacia los otros.
  • Apoyando el desarrollo socioemocional de los párvulos.